
Hoy es Jueves y como todas las semanas invito a un amigo blogger a participar comentando lo que le apetezca relacionado con su labor. Hoy viene Álvaro, comentarista en Bloguismo desde los primeros días y editor en Save The Geek, su blog personal. Quería que alguien que esté comenzando de cero con su blog escribiese hoy, y aquí tenéis el fruto de su colaboración, que os sea de provecho.
Nos ha pasado a casi todos en algún momento, leemos multitud de blogs a diario pero de repente un día se nos enciende esa bombilla en nuestra mente y pensamos: yo también quiero.
Ya sea porque creemos que podemos aportar algo nuevo a la blogosfera o simplemente por saber qué se siente dejando de ser un voyeur y convertirse en parte activa de este mundillo. De hecho, he vivido esta situación recientemente: hace cosa de dos meses decidí dar el salto y crear mi propio blog. Obviamente y como cualquier novato, elegí un sitio donde poder publicar fácil y gratis, con vistas a migrar a mi propio dominio si la cosa funciona.
Elegir un tema sobre el que hablar no tiene que ser complicado, simplemente basta con hablar de cosas que te apasionen. Pero tampoco es tan fácil. Cuando pensaba qué temas tratar para mi blog, uno de los más importantes, ya que es de los que me apasiona, era sobre Apple, y claro, blogs que hablen sobre Apple y sus productos los hay a patadas, y muy buenos, así que me asaltó la duda de si realmente tenía algo que aportar. Ir por el camino de intentar ser un blog de noticias sobre el tema y que la gente te siga es bastante complicado.
Así que hay que saber encontrar el punto y dar con un toque personal para poder diferenciarse del resto, y encontrar ese toque no es fácil. Y es que los blogs hace tiempo que dejaron de ser algo novedoso, hoy en día es de lo más normal, por lo que competir por asomar la cabeza entre tanta variedad es una tarea no apta para impacientes.
Aun teniendo claro de lo que queremos hablar, es normal sentirse un poco perdido al principio. Publicas tu primera entrada y no sabes muy bien qué es lo siguiente que debes hacer, así que te vas a lo básico: quiero que la gente me lea. Salvo que conozcas a otros bloggers conocidos, al principio tus lectores seréis tú mismo y tus amigos o familiares a los que acabas de anunciar que tienes un blog.
La primera meta será que empiece a visitarnos gente a la que no conocemos, y si es posible, que comenten. Es muy difícil destacar en el superpoblado mundo de los blogs, tanto si escribes sobre un tema muy popular como si tienes una bitácora personal, hacerte notar requiere mucho esfuerzo y tiempo.
Así que lo primero que se puede hacer es anunciarse. Personalmente yo opté por utilizar twitter como “lector de feeds”, es decir, cada vez que publico un nuevo artículo lo hago saber a mis followers con un nuevo tweet. Durante los primeros días puse toda la carne en el asador, escribiendo mucho, sabía que era importante que a los primeros lectores les gustara y crear una base estable de seguidores.
Otra buena idea puede ser enviar alguna entrada a un sitio del estilo de menéame, yo lo hice y tuve la suerte de que llegó a portada. Las visitas esos días fueron espectaculares, obviamente fueron bajando pero al final se estabilizaron y me quedé con más visitas que antes.
Otro tema que me traía de cabeza al principio eran los comentarios. Es bastante común currarte un post, poner muchos enlaces, revisarlo, pulirlo varias veces y luego ver que no tienes ningún comentario a pesar de que sí tiene visitas. Reconozco que es bastante frustrante. Es una sensación de haber trabajado en algo un buen rato y no verte recompensado. Y es que algo tan, a priori, insignificante como un comentario, aunque sea de una línea, nos alegra enormemente y muchas veces valoramos más el número de comentarios que el de visitas.
Una de las cosas que menos me gustan al visitar y comentar en un blog, es no tener respuesta por parte del propietario, así que intento contestar todos los comentarios que me llegan, ya sea uno a uno o varios a la vez. Es una forma de agradecer al lector el tiempo dedicado en el blog, y también de “crear parroquia” como hace poco se comentaba aquí mismo. Comentar en otros blogs es también recomendable. Personalmente, cuando leo algún comentario interesante en algún blog y veo que el que lo ha escrito tiene uno, entro a visitarlo.
Otra de las cosas que intento seguir a rajatabla es hacerles la estancia a mis lectores lo más fácil y agradable posible. He decidido no poner publicidad en mi sitio. No me gusta entrar a blogs pequeños, que están empezando, y ver publicidad por todas partes. Es totalmente respetable y no juzgo a quien quiera ganar dinero con su blog, pero el ver publicidad nunca suele ser de nuestro gusto, y si encima estás intentando gustar y que la gente se quede, no es la mejor idea. En el fondo, los ingresos que puede generar la publicidad en un blog pequeño y que está comenzando son ridículos, así que ¿para qué distraer a tus visitantes con esos enlaces tan molestos?
Al cabo de un tiempo, si la cosa empieza a asentarse es cuando hay que tomar la gran decisión: ¿compro un dominio y un hosting? El problema con el que al menos yo me encuentro es el siguiente: salvo casos poco frecuentes, nuestro blog no tendrá muchas visitas y al menos a mi me viene la duda de si realmente merece la pena el cambio. En el fondo voy a escribir lo mismo sea donde sea y mis relativamente pocos visitantes me van a seguir leyendo igual. Invertir dinero real en el blog no es para tomárselo a la ligera, sea la cantidad que sea, así que es una decisión importante.
Tanto si nos decidimos por comprar el dominio y el hosting como si no, si tenemos una buena base de visitas y de comentarios, podemos decir que lo hemos conseguido, somos uno más. Ahora lo difícil es pasar de ser uno más a ser un referente, y aunque yo no lo he conseguido y estoy a años luz de ello, creo no equivocarme cuando digo que la clave para conseguirlo es ofrecer calidad, escribas sobre lo que escribas.
