
Hoy es Jueves y como todas las semanas invito a un amigo blogger a participar comentando lo que le apetezca relacionado con su labor. Hoy viene Berto Pena, editor del blog Think Wasabi, emprendedor de varios proyectos como DoctorSIM y experto en productividad, que no es poco.
Berto en breve va a publicar un libro sobre productividad así como comenzar a impartir seminarios sobre ello, por lo que también como ha generado sinergias a través de su blog me gustaría que aportase el punto de vista de alguien que vive de su blog personal. Que lo disfrutéis.
Empecé a escribir en Internet hace casi 12 años y cada vez que encaro un artículo siento la misma sensación, una mezcla de disfrute, responsabilidad e incertidumbre. ¿Qué voy a contar?, ¿cómo lo voy a
contar?, ¿acertaré con el enfoque?, ¿le interesará al que está leyendo al otro lado?
Yo creo que escribir un blog tiene que ser ante todo motivo para pasarlo bien, pero también un ejercicio de responsabilidad. Al fin y al cabo, cada persona que te visita está “invirtiendo” parte de su día y sus energías en leer lo que has escrito. Lo menos que puedo hacer yo es dar lo mejor de mí para corresponder a ese desinteresado gesto.
Hacer eso cada día o con cada post, no es fácil. Pero si tuviera que resumir en pocas palabras algunas sugerencias para conseguirlo, te propondría las cinco siguientes:
Disfruta de cada artículo
El primero que tiene que disfrutar y pasarlo bien, eres tú. Es una perogrullada pero si no sientes pasión, ilusión y te diviertes con cada frase de cada artículo, no esperes que quien esté al otro lado lo haga por ti. “Celebra” cada post, enamórate de lo que escribes y de cómo lo escribes. No habrá motivación ni calidad en tus palabras si no hay pasión en ellas.
Tú eres tu primer lector
Sé exigente contigo mismo y con lo que escribes. No te conformes con contar algo de cualquier manera. Intenta buscar siempre un enfoque interesante y atractivo. Desarróllalo y cuéntalo como a ti te gustaría que te lo contaran y luego ve dos o tres pasos más allá. Hazlo mejor y supérate con cada post.
Y si un día, dos o tres no te apetece escribir… pues no pasa nada. Del mismo modo que no te apetece “leer” puede no apetecerte “escribir”. La única obligación que tienes es la de disfrutar y hacer disfrutar a quienes te visitan.
Cuida el diseño
El contenido y calidad de los artículos de un blog son su esencia. Sin eso no hay nada. Pero si pones tanto empeño en crear grandes historias, en buscar interesantes contenidos y en currarte buenos artículos para tu público… ¿vas a “ensuciarlos” con un mal diseño?
Hoy en día hay trillones de buenos diseños ahí fuera. Busca uno (o desarróllalo si sabes) que sea sobre todo simple, legible y eficaz. El diseño de cualquier blog tiene que estar al servicio de la lectura. Y no al revés.
Conoce tus herramientas
Conocer a fondo las herramientas que utilizas para bloguear te brinda montones de beneficios. En primer lugar te libera de tiempo y energías para dedicarte a lo que de verdad quieres: contar y comunicar en tu blog. Y por otro lado agiliza (y mucho) la mecánica rutinaria de recopilar, investigar, redactar y postear.
Son herramientas que tienes que utilizar sí o sí con cada artículo, de modo que conocer cada detalle de las herramientas que utilizarás resulta fundamental. Te centrarás más en disfrutar de lo que escribes y no te “pegarás” con otras cosas menos interesantes.
Guarda tus ideas
No todos los días estás igual de inspirado pero muchos de esos días sí te apetece escribir. ¿De qué escribir entonces? ¿Cómo conseguir una buena historia? Utiliza un “banco de ideas” y recopila ahí cosas interesantes que se te vayan ocurriendo o te encuentras en Internet para utilizarlas más adelante.
Esas ideas darán lugar a posts tal vez dentro de dos semanas o un mes, en los días en los que “no sabes de qué” escribir pero quieres de verdad.
(la imagen que ilustra este artículo es parte del escritorio de Berto; la fotografía fue publicada en Flickr bajo Creative Commons)
