6 grados de separación de la legalidad en tu blog

Esta semana leía un artículo de tema jurídico en Mashable que me hizo pensar en las situaciones más cotidianas en las que un blogger puede tener problemas de carácter legal así como otras en las que esa persistencia en una situación de espaldas a la ley conllevan una peligrosa separación de la norma y la bitácora.

Una improvisada checklist de asuntos a tener en cuenta en el proceso de progresiva formalización jurídica de un blog, atendiendo a la normativa que regula la web en nuestro país, comprendería, sin perjuicio de un estudio más detallado, estos items clave:

Adecuación a la LSSICE

Esta ley impone una serie de menciones de carácter obligatorio en ciertos supuestos para el blogger, como analizamos en su día. Si bien, en aras del principio de buena fe, toda bitácora debería cubrir en un breve apartado informativo los datos relativos a la identidad de quien da vida al blog. Una de las reticencias más grandes de muchos bloggers, aunque podría aparejar importantes sanciones.

Hacienda somos todos

O al menos unos pocos pagamos por todos. La obligación con el fisco conlleva tributar por los ingresos obtenidos por esa publicidad que colgamos en nuestro blog con el fin de obtener unos eurillos para soportar los gastos de alojamiento o bien cuando constituya (los más afortunados) unos rendimientos dinerarios suficientes para acreditaros como bloggers profesionales y vivir de ello. Os recuerdo que estos días son los apropiados para que cumpláis con Hacienda haciendo la Declaración de IRPF

La Agencia de Protección de Datos también cuenta

Si os vais fijando paso a paso, grado a grado, el blog se va “institucionalizando“, casi “registrándose” como blog a través de sucesivas declaraciones, avisos, cumplimientos. Si en tu blog administras datos personales de gente que deja comentarios, p. ej, hay que inscribir el fichero automatizado en el Registro General de Protección de Datos de la AEPD (el fichero y la finalidad para la que se toman esos datos, nunca los datos en sí)

¿Eres legal con el consumidor?

No tenemos un precepto que expresamente prohíba los posts patrocinados en tu blog ni una Comisión de Mercado tan fuerte como la norteamericana que sancione el olvido en los créditos de un artículo que lo que escribes es una recomendación de un producto o servicio porque alguien te paga por ello. Pero es cierto que una conjunción de diferentes leyes podrían habilitar a un juez o árbitro para, protegiendo la buena fe del consumidor, reprobar la práctica no avisada de los posts pagados.

¿Necesita marca tu blog?

Si te da la impresión de que el logotipo y la denominación de tu blog podrían triunfar más allá del mero ámbito del medio para el que escribes y te quieres reservar esos elementos en exclusiva para abrir una línea de producto o tener objetos de merchandising sin la interferencia de otros, deberías pensar en la posibilidad de registrar algún signo distintivo: marca (nacional o comunitaria), nombre comercial o rótulo de establecimiento. Es muy frecuente encontrar blogs o startups webs americanas registradas como marcas.

Constituyendo una “tublog S.L.”

Como decía en el artículo de Mashable mencionado más arriba, podría parecer, incluso en nuestro país, una solución adecuada para aquellos blogs que reciban frecuentes demandas o sanciones por los contenidos de tal manera que sólo se respondiera económicamente hasta el límite del capital social de la S.L. Pero no olvidemos que ni siquiera una sociedad limitada puede cubrir responsabilidades de tipo penal derivadas de manifestaciones o infracciones a través de nuestra bitácora: en ese caso el juez procedería al “levantamiento del velo” de la personalidad jurídica de la empresa para llegar al culpable personal de esos actos.