
Bajo el seudónimo Martín Codax, aquel grandísimo trovador de las cantigas de amigo, escribe un Licenciado en Derecho con más de 10 años de profesión en el mundo de Internet y las Nuevas Tecnologías. Por motivos de trabajo en reconocidas empresas de estos sectores he tenido que especializar mi actividad en Propiedad Intelectual, Propiedad Industrial (Marcas), Dominios, Protección de Datos y otros ámbitos del también llamado Derecho del Entretenimiento que aún tienen, tal es su novedad, por dibujar sus fronteras y por definir su cauce vital.
Hace unos días, Juanan Milleiro me invitó amablemente a escribir en su blog acerca de las dudas y cuestiones más recurrentes para un blogger, un webmaster de página web o un responsable de negocio de internet en lo que a normativa aplicable y conflictos con terceras personas o con las administraciones o gobiernos se refiere, y con el foco puesto en los temas que he mencionado anteriormente.
Yo he recogido el guante a condición de que mi colaboración sea útil y para ello he conseguir poner el a veces petulante, enrollado, prolijo y tecnicista lenguaje jurídico en disposición de ser entendido fácilmente por todo el mundo y de ser aplicado en cualquier situación que surja en la práctica sin necesidad de tener que recurrir a un costoso despacho de abogados, salvo que la gravedad o la naturaleza del caso concreto lo requiera, claro está.
Para escribir los próximos posts voy a buscar inspiración en un texto perteneciente a la obra “Tiros de gracia (pequeña antología)” de Francisco Umbral. Se trata de un párrafo titulado “El periodista” y os voy a pedir que, mentalmente sustituyáis la palabra “articulista” por la palabra “blogger” y el término “artículo” lo hagáis coincidir con la expresión “blog”. El texto de Francisco Umbral dice, literalmente, así:
“Nosotros, los chicos, como teníamos poco dinero para libros, leíamos muchos periódicos, muchos artículos, y así, por razones económicas, nos hicimos articulistas. El artículo era la flecha rápida que se dispara al aire. Para conseguir un buen artículo hay que quemar un ensayo, un soneto y una noticia. Así era como nos hacíamos articulistas. Una idea rápida, un dinero rápido, la guerra de guerrillas, la lucha de cada día. Se da el golpe aquí y se sale huyendo hacia el otro extremo de la ciudad. Unos artículos pegaban mucho, y entonces convenía salir con unos lirismos refrescantes. El descubrimiento del artículo fue vital para uno, como forma de vida, como forma de lucha, como arma de trabajo, como instrumento de guerra, como explosión lírica, siempre entre el estilismo y el terrorismo, que es como debe moverse un articulista.”
Podéis enviarme vuestras dudas y sugerencias de artículos mediante el formulario de contacto de Bloguismo.
Recibid un saludo muy cordial.
Martín Codax
