Difundir la marca personal conlleva trabajar tu ego

Todos tenemos un gran ego; la diferencia radica en la mayor o menor intensidad con el que lo trabajamos. La elevada competitividad que nos obliga a destacarnos de los demás para obtener un empleo, nos hace trabajar consciente o inconscientemente nuestra marca personal para ser la opción elegida cuando existan varias alternativas.

Todos tenemos un gran ego; la diferencia radica en la mayor o menor intensidad con el que lo trabajamos. La elevada competitividad que nos obliga a destacarnos de los demás para obtener un empleo, nos hace trabajar consciente o inconscientemente nuestra marca personal para ser la opción elegida cuando existan varias alternativas.
Difundir la marca personal conlleva trabajar tu ego

© Elnur – Fotolia.com

Ahora bien, ha sido con la evolución de las redes sociales (los ‘social media’ en general) donde las posibilidades para ‘disparar’ nuestro ego se han multiplicado hasta el infinito. La Red está plagada de infinidad de personas que tratan, diríase desesperadamente, de llamar la atención para atraer las miradas de los demás. A menudo, no se sabe muy bien el motivo por el que lo hacen, aunque probablemente ni ellos mismos saben muy bien cuál es su objetivo.

Y el problema radica en que todos luchan (luchamos) por captar un mínimo de atención, de tal forma que logremos mostrar a los demás nuestros mensajes, candidaturas, contenidos, …, lo que sea que tengamos que mostrar. Y como es obvio ello produce que, debido a la masificación de estos comportamientos, cada día sea más difícil destacar.

El ego, visto desde el punto de vista de estas actitudes ‘yo-mi-me-a mí’, no sirve para nada, puesto que no sólo no logra captar la atención deseada, sino que por lo general no tiene nada digno y atractivo que ofrecer a los demás. Entonces, ¿de qué vale entonces tanto esfuerzo?.

No obstante, no quiero decir que tengamos que eliminar nuestro ego, en absoluto. El ego está y estará presente siempre, y no podemos luchar contra él, sino más bien impulsarlo adecuadamente para que no se convierta en un mero reclamo publicitario vacío de esencia.

La marca personal está asociada a la persona, a cada uno de nosotros en definitiva. Y de lo que se trata es de difundirla adecuadamente a nuestro entorno, para lograr orientar una percepción positiva y de valor hacia cada uno de nosotros. Lograrlo será una cuestión de tiempo, constancia y esfuerzo. Por tanto, lo que quiero decir es que en la generación y difusión de una marca personal, no sólo importa nuestro ego, sino especialmente conseguir integrarlo en la mente del resto de personas, no mediante una insistencia machacona, sino ofreciéndoles valor diferencial.

Y para ello, es imprescindible comprender la importancia de la interacción de nuestro ‘yo’ con el resto de comunidades presentes en la Red (personas en definitiva). Mediante esa conversación, estamos trabajando no sólo en nosotros mismos (capacidades, competencias, ..) y en la difusión de nuestra identidad profesional, sino que demostramos a los demás que nos importan, y que les dedicamos tiempo suficiente también a ellos.

Es por ello que la marca propia debe contener el equilibrio adecuado entre egocentrismo y generosidad. Una correcta estrategia en la que trabajemos ambas vertientes, hará que nuestra marca personal no sólo sea (re)conocida, sino apreciada.

 

Miguel Ángel Riesgo

Miguel Ángel Riesgo tiene un Executive Master en E-Business por el IE Business School y es licenciado en Gestión Comercial y Marketing por ESIC, así como diplomado en Informática de Gestión. Mantiene su blog profesional en el que habla sobre empleo 2.0 y marca personal, así como de gestión de equipos humanos. Colabora con Infojobs en su blog sobre orientación laboral, en la ‘escuela de comerciales’. Ha trabajado durante los últimos 7 años como Sales Manager en Infojobs.

  1. Totalmente de acuerdo, Miguel Ángel. Pero no sólo hay que tener en cuenta esto a la hora de crear nuestra marca personal sino también una marca de una empresa. Son muchas las empresas que sólo utilizan las redes sociales y su blog corporativo para la autopromoción, perdiendo totalmente las oportunidades que ofrecen estos medios 2.0.
    Un saludo

    • Gracias Diego. Bueno, en caso de usar los medios sociales únicamente para la autopromoción, es llevar al extremo el ego, sea personal o empresarial. Usarlos de esta forma significa que no se tiene muy claro para qué sirven los medios 2.0.

      Pero veo frecuentemente que se sigue usando la Red en general como se han usado los medios 1.0 tradicionalmente, es decir, en sentido meramente unidireccional (yo publico y se supone que los demás me leen, sin entablar conversación para generar relaciones).

      Hay que darle tiempo… 8:)

  2. Estoy totalmente de acuerdo interactuar es la esencia básica para concretar la verdadera sinergia a través de los medios, sean masivos o complementarios.

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