¿Es ético que un reclutador busque en Internet sobre ti?

Tras mi anterior entrada ‘lo que un reclutador busca en Internet sobre ti‘, ha habido opiniones controvertidas sobre si esta práctica es ética o no. Como premisa de partida, recordemos que los reclutadores siempre han tratado de averiguar cuestiones relacionadas con los candidatos, pidiendo referencias en caso necesario. La diferencia con respecto al momento actual, es que en Internet pueden encontrar fácilmente mucha más información, nos guste o no, que puede ayudar a construir un perfil sobre nosotros para determinar una posible contratación.

Reclutadora buscando por internet

Derechos de foto de Fotolia

Porque las redes sociales son una extensión de la vida real, donde lo virtual se convierte en una prolongación de lo físico. Y si pensamos que no hay ninguna relación entre ambos ‘mundos’, que lo virtual es irreal y que, hagamos lo que hagamos ahí, no importa y no pasará nada, estamos muy equivocados. Y sino que se lo digan a esta persona que pensó que no existía tal conexión.

A modo de ejemplo, si alguien va llenando la ciudad de pintadas con mensajes insultantes, y además deja datos que permitan su identificación, ¿no será ello perjudicial para esa persona?; si alguien es reconocido en el barrio como una persona agresiva y problemática, ¿le ayudará o perjudicará esta actitud?.

Pues en Internet sucede exactamente lo mismo que en la vida real; si en las redes me comporto de forma agresiva, provocando y descalificando, buscando la confrontación, y además lo hago de forma constante, puede parecer lógico que un reclutador saque la conclusión de que se trata de una persona insociable que no puede integrarse en un equipo de trabajo, y que además pueda desestabilizar el buen ambiente de la oficina. Por otra parte, si se trata de una persona que comparte sus conocimientos, que aporta, que mantiene un tono profesional, sin duda alguna el reclutador podrá obtener una idea positiva acerca de ella.

Y ojo, no estamos hablando de que los reclutadores vayan a analizar nuestra situación financiera, nuestro historial médico, o nuestro ADN como comentaba un lector. Porque esto ya ni siquiera entra dentro del terreno de lo ético, sino de lo ilegal. Tratan de conocer a los candidatos lo mejor posible, y para ello buscan información que les ayude a complementar cualquier otra acción que hayan podido realizar hasta ahora (referencias, test psicotécnicos, pruebas grupales, …).

Por tanto, más que debatir sobre si el hecho de que los reclutadores indaguen sobre nosotros en lugares públicos (redes sociales) donde pueden obtener información que nosotros hemos decidido mostrar a nuestro entorno y a quien nosotros hemos decidido, quizás deberíamos tratar el cómo usamos las redes sociales, y si somos conscientes de que lo que hagamos nos puede etiquetar y condicionar nuestro futuro profesional. Quizás esto sea lamentable, sí, pero es real. Y la mejor forma para contrarrestar la realidad es conocerla (ser consciente de a qué candidatos seleccionan los reclutadoresy hacer lo necesario para que juegue a nuestro favor, especialmente cuando hablamos de un asunto tan sensible como es el empleo.

 

Miguel Ángel Riesgo

Miguel Ángel Riesgo tiene un Executive Master en E-Business por el IE Business School y es licenciado en Gestión Comercial y Marketing por ESIC, así como diplomado en Informática de Gestión. Mantiene su blog profesional en el que habla sobre empleo 2.0 y marca personal, así como de gestión de equipos humanos. Colabora con Infojobs en su blog sobre orientación laboral, en la ‘escuela de comerciales’. Ha trabajado durante los últimos 7 años como Sales Manager en Infojobs. Puedes encontrarle en twitter.