La crisis se lleva a la empresa; pero no a mi espíritu emprendedor

Vaya título, estamos cansados de oír noticias de empresas que cierran y desaparecen, ya va siendo hora de noticias positivas, noticias que nos hablen de lo bien que les va a muchos emprendedores, pero no de esos que les funciona a la primera, sino de aquellos que han sufrido sonados fracasos, pero que con su tenacidad y sus ganas han vuelto a resurgir.

Vaya título,  estamos cansados de oír noticias de empresas que  cierran y desaparecen, ya va siendo hora de noticias positivas, noticias que nos hablen de lo bien que les va a muchos emprendedores, pero no de esos que les funciona a la primera, sino  de aquellos que han sufrido sonados fracasos, pero que con su tenacidad y sus ganas han vuelto a resurgir.

Pasando página

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Fracasar es muy fácil, si nos dieran a todos un millón de dólares por fracasar cuantos seríamos ricos :-), lo difícil y ahí es donde se ve la casta y madera del auténtico emprendedor es volver a intentarlo.

Se nos inunda la cabeza con historias de éxito, que muy buenas y bien recibidas son, pero ya va siendo hora que se nos inunde la cabeza con fracasos que llevaron al éxito. Desde pequeñitos se nos enseña a tener miedo al fracaso, a no ser un fracasado, le tenemos tanto pánico a la palabra que acaba comiéndonos la moral.

            “Yo he desterrado la palabra fracaso de mi vida”

La crisis en la que estamos inmersos, no deja de ser una más en la larga historia de la humanidad, para nosotros es la peor porque por desgracia la vivimos, pero que le pregunten a quienes vivieron otras y nosotros no. Cada crisis es especialmente dura, sino le llamarían de otra forma creo.

Pero no por estar en crisis debemos dejar que esta nos gane la partida, todos conocemos a emprendedores, o que así se hacen llamar, que usan la gran excusa que nos brinda la crisis para achacar toda la culpa a ella, no es cierto, en algunos casos lo será con toda seguridad pero en otros no. Debemos ser conscientes y críticos con nosotros mismos y ver donde hemos fallado (fracasado no), y ver donde somos fuertes.

Los datos que nos arroja esta crisis en nuestro país son alarmantes, escandalosos, analizar los motivos ya es tarde, haberlos previsto se podía haber hecho supongo, pero lo que sí debe ser  una obligación es acabar con ella.

Con una tasa de paro oficial (supongo que ya ha variado) acercándose al  30%, un 51% de paro juvenil, una población crecientemente empobrecida de la que un 23% vive por debajo del umbral de la pobreza, unos 1,7 millones de hogares con todos sus miembros parados y cuatro de cada diez parados sin subsidio, asusta a cualquiera!!

Pero no todo son malas noticias, hay datos oficiales que nos dicen que por cada empresa que se cierra abren cuatro nuevas, desconozco el dato de cuantas de estas empresas o proyectos pertenecen a quienes han cerrado antes; pero seguro que el porcentaje es interesante.

En estos emprendedores debemos fijarnos, en los que por los motivos que sean han cerrado pero ahí están de nuevo, seguro que con parte de la lección aprendida y con nuevos valores a aplicar en sus empresas y vidas personales.

Reemprender tiene tanto o más mérito que quien lo hace por primera vez, tengamos en cuenta que detrás de cada cierre de empresas hay dramas, ya no solo con trabajadores que pierden sus puestos de trabajo y que merecen todo mi respeto, a los dramas que me refiero son los personales del emprendedor, muchas veces sufridos en silencio, otras muchas descalificados en público,

Reemprender con coherencia merece, a mi juicio, hasta un premio, pero de los de verdad, quien toma esta actitud demuestra fuerza, espíritu ganador, tenacidad, constancia y muchos adjetivos más incluso hasta el de “locos”.

No olvidemos que detrás de un fallo en el mundo de la empresa siempre nos quedará la experiencia de haberlo vivido y por lo menos sabemos dónde ya no nos la pegaremos seguro, aunque algún que otro revés nos llevaremos.

Pensemos que de promedio a nivel mundial, fallamos 2.5 veces (fracasamos ya no en mi diccionario) hasta conseguir el éxito esperado, que gran cifra 🙂 a mí me falta media vez todavía, pero seguro que volveré a reemprender; pero que sea en otra vida :-).

Con este articulo pretendo animar a todos aquell@s que por circunstancias han tenido que cerrar sus negocios; pero que llevan en su interior ese espíritu emprendedor, que no desistan, nos guste o no nos guste los emprendedores somos necesarios en esta sociedad y fallar hace parte del proceso de aprendizaje.

Un saludo.

David Fabrés

 

David Fabrés, es CEO en Locos by Friday, y colaborador en HoyOnline.tv. Escribe para emprendedores en los blogs: Hispanonetworkers donde está publicando 365 recetas para emprendedores, donde cada día publica una y en Networkersmoney.com. Se le puede seguir también también a través de Facebook en RecetasParaEmprendedores.

  1. Creo que este es de los muy pocos mensajes positivos que se pueden ver hoy en día por aquí, pero tienes casi…casi razón.
    A quien es emprendedor por naturaleza, sin duda no hay manera de matarle el espíritu, pero buf….cuando la crisis es tan larga…mira que hay que sacar todos los días el pico y la pala.
    A propósito, aprovecho para comentar algo que pienso que es fundamental en estos tiempos, tener la capacidad de reconvertirse, cada día, sí, aunque vayamos buscando estabilidad, si no la encuentras de una forma…reconvierte, si puedes ;D.
    Ánimo, está lloviendo para todos, ¡¡reconvierte y pelea!!, y endéudate lo mínimo con bancos.

  2. DAVID FABRES 20-2-2013, 9:58

    Hola Jesús

    Si si, de acuerdo con tu comentario, reconvertirse es ya casi una obligación, y de esta solo se sale con mucha convicción y mucha disciplina, pero se sale!!!
    🙂

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