Las claves para crear un ecommerce rentable ¡Todo empieza aquí!

El comercio electrónico en España goza de buena salud y su crecimiento ha sido continuo, y eso es una invitación a crear un ecommerce rentable.

Los datos del ecommerce en España, en la tónica que siguen en el resto del mundo, parecen halagüeños: según datos del VI Estudio Anual del eCommerce en España 2019, realizado por IAB Spain Elogia, se trata del cuarto país de Europa en ventas online, por detrás de Reino Unido, Alemania y Francia, y mueve 40 millones de euros al año. Una cifra que invita a lanzarse a crear un ecommerce.

Tiene sus ventajas, claro: tiene menos costes que una tienda física, resulta más fácil segmentar y dar un buen servicio postventa, y el alcance es mucho mayor, entre otras cosas. Pero cabe detenerse a ver cómo hacerlo paso a paso, informarse del proceso antes de ponerlo en marcha, pues eso ayudará a intuir su viabilidad (aunque también se debería hacer un plan de negocio).

Qué es el comercio electrónico

Conocemos el concepto, ¿no? El comercio electrónico no es más que la compra y venta de productos o servicios en Internet. De tal definición podemos extraer la siguiente ecuación: vendedor, plataforma en la que exhibe lo que vende, pasarela de pago y comprador. Es, ni más ni menos, a lo que se dedican Amazon o Aliexpress.

Ese sería el esquema general, pero intervienen otros factores. Para empezar, ¿qué vende el vendedor? ¿Son productos propios o de terceros? ¿Lo vende en su web, en redes sociales o por qué otra vía? ¿Qué modalidades de pago se usan? ¿Qué agencia reparte la mercancía? E, importante también, ¿cómo se hace publicidad para llegar a nuestros clientes y potenciales clientes? Sigue leyendo porque lo vemos todo.

Tipos de comercio electrónico

Lo primero es preguntarse por los tipos de comercio electrónico, porque eso determinará la fórmula de venta. Para clasificarlos podemos atender a criterios variados, pero el modelo de negocio en sí mismo puede ser:

  • B2B: empresa a empresa, actuando como proveedor.
  • B2C: empresa a consumidor, asumiendo el rol tradicional de vendedor.
  • C2C: de consumidor a consumidor, vendiendo, por ejemplo, productos de segunda mano.
  • C2B: de consumidor a negocio, vendiendo productos propios que luego la empresa receptora también comercializa. Es lo que hace, por ejemplo, un artesano.

Comercio electrónico y modelos populares conforman un capítulo esencial para el estudio previo de un proyecto, pero no es lo único. Sigue leyendo.

¿Por qué montar un ecommerce en España?

El comercio electrónico en España goza de buena salud, y eso es una invitación. Al margen de los datos que te contamos en la introducción, debes saber que el crecimiento ha sido continuo y que, en ocasiones, ha estado por encima de la media de otros países. Con un 5% en 2017, no alcanzaba los niveles de Reino Unido o Alemania, con un 17% y un 15% respectivamente, pero lograba crecer por encima del 20% de media global.

A la prosperidad que promete el comercio electrónico se unen las ventajas de emprender en España, un país que tiene un coste de vida asequible y estable, al menos en comparación con otros países de la UE. Goza de buen clima y costumbres variadas, lo que siempre repercute en diferentes escenarios para invertir.

Además, su calidad de vida es buena y ofrece seguridad jurídica, hay ayudas públicas y el acceso a la tecnología ofrece muchas posibilidades.

Cómo crear un ecommerce rentable

Una vez nos hemos convencido de las ventajas, es momento de ponerse manos a la obra. Eso sí, paso a paso.

Elección de productos para vender

Tres claves para saber cómo encontrar productos: tener en cuenta el tipo de comercio electrónico (ya te lo comentamos más arriba), conocer la necesidad del cliente y saber aprovechar las tendencias antes que la competencia.

Una cuestión importante antes de seguir: ¿de dónde vas a sacar los productos con lo que llenar tu tienda? Bien, una primera opción es que produzcas tú mismo: artesanía, fotografía, redacción de contenidos, mentoring, pasteles, etc.

Otra es que vendas productos de terceros con los que tú llevas una comisión, y para eso tienes dos opciones: el marketing de afiliados y el dropshipping.

Con un programa de afiliados tú te limitas a promocionar productos y servicios de un tercero, que no es poco. Debes atraer público, generar tráfico y tener embudos de conversión bien configurados y trabajados para conseguir que esos visitantes cliquen los enlaces, banners u otros que te ofrecen tus anunciantes y compren. Porque de cada venta tú llevarás un pequeño porcentaje.

El dropshipping funciona de manera parecida en cuanto a que tú te llevas un porcentaje, y porque es otra empresa la que se ocupa de almacenar y enviar el producto, no tú. No tienes que tener el producto físicamente, pero sí envías la orden al proveedor y te haces responsable ante el cliente. En cambio, los ingresos suelen ser más jugosos que con el marketing de afiliados.

Análisis de público objetivo

Tienes que saber a quién le vas a vender para conocer si es un segmento lo bastante potente y asegurarte la viabilidad del negocio. Además, luego tendrás que dirigir tus acciones de marketing a alguien.

Para establecer a tu público objetivo debes saber conocer bien las características de tu producto o servicio, preguntarte qué público podría estar interesado en él, estudiar a los clientes de la competencia y sacar partido a las herramientas de analítica web. Cuanto más sepas, mejor: edad, sexo, comportamiento, nivel educativo, aficiones, etc.

Plan de marketing

El plan de marketing es una guía, una hoja de ruta. Debe partir de un análisis interno y externo que abarque la presencia digital, si se tiene, y las debilidades, amenazas, fortalezas y oportunidades del negocio.

A partir se establecerán unos objetivos realistas y medibles, y asociados a un plazo determinado. Estos, a su vez, tendrá que ir relacionados con estrategias y acciones concretas para desarrollarlas. Al ponerlas en marcha, es fundamental ir midiendo resultados para extraer conclusiones y aplicar los cambios convenientes.

Será después cuando tengas que escoger la plataforma y el plan de pago, lpienses en el dominio, el logo y otras cuestiones técnicas, llenes tu tienda y comiences tus campañas de marketing para atraer tráfico, entre otros pasos. Crear un ecommerce lleva su tiempo, pero de hacerlo bien dependerá tu éxito posterior.

Para ampliar información, te recordamos que en Bloguismo ya te hemos hablado de comercio electrónico y de cómo tener éxito con una tienda online. ¿A qué esperas para crear la tuya?

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